Museo de las Brujas de Pareja

El Museo de las Brujas de Pareja

Y precisamente este lugar, el emblemático torreón medieval rehabilitado como espacio museístico en los últimos años, cuenta con un amplio contenido divulgativo e histórico del proceso inquisitorial de Pareja, convertido en el Museo de las Brujas de Pareja.

Cuenta la leyenda, corroborada en parte por los archivos históricos de la villa, que en el primer tercio del siglo XVI la extraña muerte de varios niños dentro de la comarca de Pareja, desató la ira de la población contra algunas mujeres por su comportamiento.

La denuncia ente el Tribunal Inquisitorial no se hizo esperar recayendo la mayoría de las acusaciones en Juana La Morillas, con manifiesta fama de bruja entre sus convecinos. En dicho sumario se autoinculpó junto con Francisca La Ansarona de encontrarse con diablos: “…iban altas del pueblo hasta dos palmos en el aire, vislumbrando a hombre negro de mediana estatura y los ojos bermejos e encendidos y la voz algo sonora”.

Objetos y paneles recuerdan estos episodios en el Museo, el mismo lugar desde el que se despeñó La Morillas. Las brujas de Pareja fueron juzgadas por La Inquisición en 1526, casi cien años antes que las Brujas de Zugarramurdi, en un proceso del que han hablado primeros espadas de la cultura española, como Francisco de Rojas, Gustavo Adolfo Bécquer, Benito Pérez Galdós u  Ortega y Gasset.  Francisco de Goya pintó un capricho, a propósito de ellas. ¿Cómo hemos podido olvidarlas?

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